dijous, 16 de febrer del 2017

Dolor

Dolor. No hay nada más que dolor.
Me duele el pecho todo el día, el corazón...
El malestar se ha apoderado de mi un día más. Deseo llorar con todas mis fuerzas pero no puedo. Deseo desaparecer pero a la vez hay algo que me retiene aún aquí, en este mundo. No encuentro ese hilo de luz que todos me dicen pero me doy cuenta de que hay algo de aquí dentro de mi que me retiene. Los días me pasan rápido y con ellos el tiempo de querer solucionar las cosas también se me va. Me pregunto si todo lo que escribo sirve de algo o no, si servirá de ayuda a alguien que padezca lo mismo, no lo sé... Me doy cuenta de que escribir me va bien, aqui me expreso con todo el corazón.
La presión que hay dentro de mi es enorme. No puedo dejar de pensar en los demás, en cómo los decepciono una y otra vez. Creo que no he hecho tanto como para merecer este sufrimiento en vida. El hecho de haber tenido una adolesencia desordenada no creo que sea motivo para castigarme tanto. Tras tantos años, como pueden aún seguirme los remordimientos y sentimientos. Cómo puede mi cuerpo tener esta angustia, esta desesperación, este dolor...
Me siento bacía. Mi sensación es como si me hubieran sacado el corazón y lo tubiera latiendo en mi mano, no en mi pecho. Oyendo el latir más profundamente, cómo si mi mano lo apretara a ratos y por momentos lo colocase de nuevo en el pecho. Sólo por momentos.
Sigo sintiéndome incomprendida. Gracias a dios no tengo paranoias, ni oigo voces, ni tengo visiones... ni me estoy volviendo loca aunque sea lo que piense algunas veces cuando mi ansiedad se desborda.
Cada vez más me molestan los ruidos, me molesta que me intenten animar con frases que para ellos son estupendas y para mi como una patada en el estómago. Estoy harta de oir siempre lo mismo, "anímate o la vida sigue". También me duele mucho cuando me dicen "hay gente que lo pasa peor que tu o estás cargada de tonterias". Me quema, me causa dolor...
He jurado que no volvería a querer suicidarme pero me doy cuenta que lo he jurado por ellos, mis seres queridos. Los días que vine del hospital los tube muy cerca, ahora ya no tanto. Ver que cada uno hace su vida, sus rutinas... que me digan "sabemos que no volverás a hacerlo"... me causa dolor también. Quiero llorar cuando veo a todos felices. Quiero gritar basta! Pero es en ese mismo instante en el que me doy cuenta de que quien tiene el problema soy yo misma. Soy yo la que no sonrie, soy yo la que no es feliz, soy yo la que no encaja en este mundo...
Este domingo hará 2 semanas de mi suicidio fallido. Muchos os preguntareis si me arrepiento,si lo volverñia a hacer, si no...
Para empezar no volvería a hacerlo, aunque hay una pequeña parte de mi que me dice que lo haga y la controlo. Si no lo hago es porque mantengo la esperanza de que un dia todo esto que escribo sirva para contar mi experiencia y porque tengo fe en que voy a salir de esta y tener unos ingresses, ya sea autónoma o una simple trabajadora por otra empresa.
En segundo lugar. ¿Me arrepiento de mi suicidio fallido? Ahora mismo sí, pero no.
Sí que me arrepiento porque no podría seguir aquí contando mi experiencia y con ese hilo de luz que me cuesta tanto ver. Por el daño a los que más me quieren al notar mi ausencia.
No me arrepiento porque ahora mismo no tendria dolor, descansaría, no correría el tiempo, no tendria que demostrar nada, ni a mi misma ni a los de mi alrededor. No tendria que suportar frases que me ofenden cómo, "tu enfermedad nos quema a todos, estamos cansados ya o siempre estaras igual, así no puedes seguir". No habría nada más que silencio.
Si de algo me he dado cuenta es de que necesito ayuda. Necesito cambios en mi vida y en mi mente. Necesito aceptar que mis padres hacen su vida y no debo ir a cargo de ellos. Superarlo y afrontarlo. Aceptar cómo somos cada uno de nosotros. Aprender a saber auantar sola cuando tengo mis episodios de angustia tan graves, controlar mis bloqueos, mi todo.

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